Para resolver este problema, utilizaremos el principio de conservación de la energía, que establece que la cantidad de calor perdido por el agua caliente (agua a 90°C) será igual a la cantidad de calor ganado por el agua fría (agua a 10°C).
La ecuación de calor es:
\[
Q = mc\Delta T
\]
Donde:
- \( Q \) es el calor (en Joules),
- \( m \) es la masa (en gramos),
- \( c \) es la capacidad calorífica específica (en J/(g°C)),
- \(


