Para resolver este problema, utilizaremos el principio de conservación de la energía, que establece que el calor perdido por el hierro será igual al calor ganado por el agua, ya que no hay pérdida de calor al entorno.
La fórmula para calcular el calor es:
\[ Q = m \cdot c \cdot \Delta T \]
Donde:
- \( Q \) es el calor transferido.
- \( m \) es la masa.
- \( c \) es la capacidad calorífica específica.
- \( \Delta T \) es el cambio de


