Para detener el coche, se necesita aplicar una fuerza en sentido contrario a su dirección de movimiento. La fuerza necesaria para detener el coche se puede calcular usando la segunda ley de Newton, que establece que la fuerza es igual a la masa multiplicada por la aceleración.
La masa del coche es de 1500 kg y la aceleración en direcciones opuesta para detener el coche es de 2.0 m/s² (la desaceleración es igual a la aceleración, pero en


